馃 Muchas veces las cosas que necesitas tener en la vida, no hablo de una casa, tampoco de ropas elegantes, ni de zapatos caros. Hablo de gente que aparece cuando menos los esperas y de la forma m谩s surrealista posible te dicen esas cosas que cambian tu vida para siempre. La primera vez que puse atenci贸n a alguien que me hablaba de grandeza, esa palabra tan complicada en mis o铆dos, fue de la persona que menos la pose铆a. Al menos para mi en ese momento. Eran los a帽os 90, el pa铆s era un asco y su vida se desmoronaba en pedazos como castillo de naipe. Por aquellos d铆as viv铆a yo en mi pueblo y mis penas eran mucho mayor que mis glorias. Hoy es domingo y les traigo algo diferente. Un cuento, para que lo lean cuando les apetezca. A ver si les ocurre lo que a mi cuando descubr铆 lo que era realmente eso de la grandeza. Desde ese sublime momento no le he perdido ni pies, ni pisada e intento llevarla al menos de la mano, para que no se aleje y mirarla a los ojos desde mi esquina, como si fuera un elegua. Lindos d铆as para todos desde los alrededores del rio thame.
"Nunca subestimes el poder de los sue帽os, ni de la influencia del esp铆ritu humano. Todos somos iguales en esta noci贸n. El potencial de grandeza, vive dentro de cada uno de nosotros"
Wilma Rudolph
Los ojos de la grandeza
...Lo que tiene que ver con la grandeza de una persona est谩 en su actitud en c贸mo se enfrenta a los problemas. Es la pura verdad. Saber como te los quitas de encima cuando no los esperas. Esquivando los golpes se llega muy lejos. No puedes luchar nunca contra lo imposible. Escucha, cuando tienes tantos rollos comi茅ndote las entra帽as el cerebro no descansa. Como no haces m谩s que darle la vuelta a todo una y otra vez, la cabeza se calienta y la calma desaparece. Adi贸s. Los malos pensamientos se llevan todo lo que tienen por delante, son una aplanadora y como no encuentran una salida, se vuelven una carga bastante pesada de llevar. Lo mejor en estos casos es no echarle m谩s le帽a al fuego. Una cabeza hirviendo es una bomba de presi贸n. Si logras liberarte de esa basura que no te deja vivir, todo coger谩 de nuevo su paso. Pero ya te dije, es dif铆cil. Asi me dijo un d铆a mi amigo Valladare.
脡l, por entonces era un hombre mayor, peinaba canas y yo todav铆a muy joven. Aunque ya no est谩, vol贸 hace mucho tiempo de este planeta, parti贸 buscando una mejor vida en otro, jam谩s olvidar茅 esta palabras que agreg贸 despu茅s. La grandeza no est谩 en los valores de las cosa que adquieres a lo largo de la vida. Que no? As铆 le respond铆 intentando decirle que estaba en un error y se dejara de bober铆a. Est谩bamos tomando unos tragos de ron en la acera de su casa y ya estaba medio borracho, pero hablaba en serio. No te creas todo ese cuento. Me dijo. He conocido a gente que lo tienen todo y que son muy malas personas y otros que no tienen nada y son incre铆blemente buenos. Me cont贸 varias historias y hasta me puso ejemplos de gente maravillosa y de otras que son como el diablo. Esas palabras viven tan dentro de m铆, que la oscuridad de aquella noche en la esquina del barrio no ha podido apagar aun la claridad que dej贸 en mi memoria. A Val暮adare le conoc铆 por aquel entonces disfrutaba de una buena etapa de su vida. Estaba casado con alguien de la familia y le visitaba casi todos los d铆as. Su matrimonio no dur贸 mucho y despu茅s de esto, su mundo se desmoron贸 y la mala fortuna se le vino encima y se llev贸 lo poco que quedaba de 茅l. Lo digo por que casi todo el mundo lo abandon贸 y como hab铆an muertos sus ganas, ya nada le importaba mucho y hasta su aspecto personal dejaba mucho que desear. Aunque andaba sucio, todo lo que usaba le hac铆a parecer elegante, seguro, caminaba como si nada fuera con 茅l, jejeje.. un dandy. Era alto y al hablar te envolv铆a con su voz ronca de trueno y segura...Casi no ten铆a que comer, pero se inventaba unas historias que quitaban el hambre a cualquiera. Como la de los libro raros que le铆a y repet铆a tantas veces que me sent铆a obligado a leerlos. Una persona as铆, es siempre muy querida en el barrio.
.....Hay gente que no tiene nada, que la vida los arrincona hasta el desprecio, que los aniquilan sin piedad alguna y a煤n as铆, en medio del abandono no se dejan enga帽ar por la fuerza de la mirada. Este es el caso de mi amigo, aquel hombre viejo y muy servicial, que me habl贸 de la grandeza, algo tan esquivo por esos d铆as, como si en realidad fuera lo m谩s inmenso de este mundo. Cuando yo sab铆a que a 茅l casi no le quedaba ya tiempo para disfrutarla y se desmoronaba como su propia casa en ruina de aquella esquina triste y solitaria en medio del pa铆s hundido hasta el fango por un terrible per铆odo, que ellos los de arriba, llamaban especial, porque nos disecaba como figuras de un museo de cera. Hace ya mucho tiempo que el no esta, ya lo dije. Se fue de rumba. El alcohol y la mala vida lo llevaron hacia un lugar mejor..Estoy seguro que all谩 lejos, mi amigo encontrar谩 esa grandeza de que tanto hablaba. Pero me dejo algo. Y de eso quiero hablarles. Lo que para mi parec铆a algo complicado y a la vez tan dif铆cil de alcanzar, era tan sencillo para 茅l, que la pude reconocer en los lugares m谩s cercanos de aquellos d铆as, hasta pod铆a tocarlas con mis manos. No, el no hablaba de la familia Rockefeller, ni del Presidente de los Estados Unidos, tampoco conoc铆a a Madonna y aunque era un Capit谩n retirado del ej茅rcito, nunca le escuch茅 hablando de la revoluci贸n cubana, ni de aquellos que viv铆an como se帽ores feudales, ese no era su tema. Su universo eran la gente del barrio,, para eso ten铆a un olfato afilado como las fieras. F铆jense ustedes de lo equivocado que podemos llegar a estar al pensar que todo es color de rosa y poner a las personas en un pedestal solo porque lograron asombrarnos una vez. No soy de esos que adoran a sus h茅roes tan f谩cilmente, nunca lo he sido. He aprendido que a estos se les miran a la cara, si se dejan. La diferencia no es mucha cuando los tienes frente a frente. Este es el planeta tierra y si no aportas nada, una buena idea, un gran momento que cambia una circunstancia y si no entregas lo que has ganado, si lo tienes solo para ti, sino lo compartes, nada de lo que poseas te hace diferente o superior. Sino un granuja oportunista y avasallador.
No me gusta especular sin raz贸n, lo que no es sano no tiene que ver conmigo. Hablo de esos que viven dentro de sus propias burbujas y le importan un carajo las cosas de los dem谩s y todos aquellos que lo siguen, tan solo por vivir del cuento. El secreto est谩 en la mirada. Esa fue la lecci贸n que aprend铆 aquella noche. No se puede adorar a dioses falsos por el solo hecho que tengan todo aquello que t煤 no posees...dinero, un coche de marca, un lugar estrat茅gico donde puedes decidir por tu propia voluntad. Un traje de cachemir o la corona del Buckingham Palace. Tu tienes tu vida y eso ya es bastante, as铆 que lo mejor es buscar que vas a hacer con ella antes de estar preocup谩ndote por eso que te llama la atenci贸n de la gente. Porque si te crees todo ese rollo que flota en el aire y todas esas especulaciones o pompas de jab贸n, pecas de est煤pido. Es all铆 en donde esta el viejo truco...Huir de la manera en que el cerebro se inventa toda esa historia. Cuando miro atr谩s y veo quienes son las grandes personas que he admirado por alguna raz贸n, a煤n en los tiempos del barrio y hasta hoy mi forma de pensar cambia. Ten铆a raz贸n el gran Valla, como le llam谩bamos. Una vez pens茅 que la grandeza estaba sencillamente en convertirte en el m谩s popular del barrio. Llamar la atenci贸n y tener a tu disposici贸n todo aquello que la gente carece. La grandeza se confunde con el talento y la idiotez de c贸mo usas la oportunidad para llegar a los dem谩s. Sin embargo cada quien es como es. Lo digo por mi. Son muchos lo que intentan especular sobre mi vida, los encuentro a diario. Pero nadie sabe a ciencia cierta cual es la verdad, o la guarida donde el lobo devora sus miedos...Me muestro tal y como soy, no existe otra forma. Mi 煤nica fortuna est谩 en acumular experiencias. Aun siendo una persona abierta que expresa lo que siente, nadie sabe en realidad de mi vida privada. Y no soy nadie. Pero eso es lo 煤nico que tengo y la cuido. No doy muchas coordenadas. Para que, si siempre van hablar. Y si lo van a hacer, que lo hagan sin fundamento. Ese tiempo que emplean en escarbar mi vida yo lo utilizo para concentrarme en las cosas que realmente me interesan. A otro perro con ese hueso, a tantas palabras necias, o铆dos sordos y como no tienes que dar mucha explicaciones, pues a mi aire. La luz de alante es la que alumbra en los sitios poblados por la oscuridad. En esa direcci贸n me muevo siempre y as铆 de esa manera cuido de mi salud mental...La gente que vale la pena no suele llevar m谩scaras y a esas te las encuentras en el paso, cuando sabes ad贸nde vas.
...No acostumbro a definir a nadie por lo que se dice de ellos a ciencia cierta. En eso soy muy extra帽o. Tengo amigos raros o dif铆ciles de definir y busco siempre por donde quererlos. Ni siquiera las cosas que me metieron en la cabeza mis padres me crearon un sentido claro sobre lo que es la grandeza y el c贸mo tratar a la gente. Sin embargo, en el momento que decides poner dentro de un trapiche, no encuentro algo mejor, todos esos pensamientos in煤tiles, para que sean triturados, te pueden dar una buena pista. Cuando mueles todas esas experiencias y puntos de vistas absurdo, les sacas el jugo y es cuando te das cuenta que todo eso que te ha ido obstruyendo el paso a lo largo de la vida no son m谩s que actitudes mezquinas de las gente, que no vale la pena cargar con ellas. C贸mo hacer de tu propio ser una gran persona, no tiene que ver nada con agradar a nadie. Eso para que. Solo con el intento de volar a la hora del salto te hace ver siempre lo mejor en los dif铆ciles momento. Y no creas nunca que contar con el pasado te puede ayudar. Ese payaso es el mayor de los enemigos, que entra por la piel directo a las venas. El pasado es un par谩sito que se te sube a la cabeza y todo lo que te deja despu茅s es un sabor a hiel tan amargo. La grandeza se pierde en lugares as铆, trillados, manipulados por gente sin escr煤pulos que te chupan la sangre sin piedad, como no pueden ver m谩s all谩 de sus narices, se conforman con tenerla all谩 lejos, en la cima de la monta帽a de otros como algo inalcanzable y no de este mundo...A quien no le gusta vivir bien, tener 茅xito en la vida, acumular fortunas? Bueno de cierta forma esa, es un tipo de grandeza, la m谩s conocida y a la que todos aspiran. La sensaci贸n de poder. Pero tampoco quiere decir que seas una gran persona por haber logrado tus objetivos de llegar a lo m谩s alto. Puede que tu talento te lleve a lugares desconocido. Que la suerte te lleve de la mano y no te abandone. Que tu m煤sica en el mercado rompa los r茅cord inimaginables y llueva caf茅 en el campo. Que la fama se te suba en una cama de oro y tus sue帽os queden atrapados entre s谩banas de sedas o te sientas Dios una vez que has hecho algo casi imposible o bueno para lo dem谩s y como ganaste el apoyo de todos, eso te hacer sentirte especial, 煤nico. Un Michael Jackson. Hay mucha gente interesante que no tiene nada. Que vive el d铆a a d铆a y le saca el jugo a la vida. Esos que tienen tanta fuerza que con sus miradas cambian las cosas, mueven monta帽as...alteran el ciclo de las estaciones, caminan sobres las aguas del mar rojo provocando un milagro de la nada. Hay otros tan sencillo como lo era mi amigo y a煤n hoy le enciendo una vela. Me reconforta saber que el esta alli sin nada material que obstaculice su camino. Con su esp铆ritu sereno. Libre y sin deudas. En ese lugar lleno de luz donde la grandeza pierde el sentido y la gloria no es m谩s que una palabra vac铆a. Es posible que no haya dejado nada, si apenas ten铆a para vivir, aunque luego me he enterado que su casa, su 煤nica pertenencia, la puso a nombre de una chica del barrio. No una muchacha cualquiera. Alguien que sufri贸 unas quemaduras graves en la cara cuando era una ni帽a y que 茅l la vio crecer y adopt贸 como si fuera parte de la familia que nunca tuvo. As铆 es como se marchan los gigantes.. Valladare...a lo grande. Yo... ya no me acerco mucho por aquel lugar, me cuesta saber que ya no est谩. Miro su casa desde lejos, creo que es mejor as铆, desde la distancia y a aquella esquina ya no tan solitaria donde 茅l, una vez me habl贸 de grandeza.

No me gusta especular sin raz贸n, lo que no es sano no tiene que ver conmigo. Hablo de esos que viven dentro de sus propias burbujas y le importan un carajo las cosas de los dem谩s y todos aquellos que lo siguen, tan solo por vivir del cuento. El secreto est谩 en la mirada. Esa fue la lecci贸n que aprend铆 aquella noche. No se puede adorar a dioses falsos por el solo hecho que tengan todo aquello que t煤 no posees...dinero, un coche de marca, un lugar estrat茅gico donde puedes decidir por tu propia voluntad. Un traje de cachemir o la corona del Buckingham Palace. Tu tienes tu vida y eso ya es bastante, as铆 que lo mejor es buscar que vas a hacer con ella antes de estar preocup谩ndote por eso que te llama la atenci贸n de la gente. Porque si te crees todo ese rollo que flota en el aire y todas esas especulaciones o pompas de jab贸n, pecas de est煤pido. Es all铆 en donde esta el viejo truco...Huir de la manera en que el cerebro se inventa toda esa historia. Cuando miro atr谩s y veo quienes son las grandes personas que he admirado por alguna raz贸n, a煤n en los tiempos del barrio y hasta hoy mi forma de pensar cambia. Ten铆a raz贸n el gran Valla, como le llam谩bamos. Una vez pens茅 que la grandeza estaba sencillamente en convertirte en el m谩s popular del barrio. Llamar la atenci贸n y tener a tu disposici贸n todo aquello que la gente carece. La grandeza se confunde con el talento y la idiotez de c贸mo usas la oportunidad para llegar a los dem谩s. Sin embargo cada quien es como es. Lo digo por mi. Son muchos lo que intentan especular sobre mi vida, los encuentro a diario. Pero nadie sabe a ciencia cierta cual es la verdad, o la guarida donde el lobo devora sus miedos...Me muestro tal y como soy, no existe otra forma. Mi 煤nica fortuna est谩 en acumular experiencias. Aun siendo una persona abierta que expresa lo que siente, nadie sabe en realidad de mi vida privada. Y no soy nadie. Pero eso es lo 煤nico que tengo y la cuido. No doy muchas coordenadas. Para que, si siempre van hablar. Y si lo van a hacer, que lo hagan sin fundamento. Ese tiempo que emplean en escarbar mi vida yo lo utilizo para concentrarme en las cosas que realmente me interesan. A otro perro con ese hueso, a tantas palabras necias, o铆dos sordos y como no tienes que dar mucha explicaciones, pues a mi aire. La luz de alante es la que alumbra en los sitios poblados por la oscuridad. En esa direcci贸n me muevo siempre y as铆 de esa manera cuido de mi salud mental...La gente que vale la pena no suele llevar m谩scaras y a esas te las encuentras en el paso, cuando sabes ad贸nde vas.









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