Blog de historias, reflexiones, puntos de vistas. La vida, viajes por el mundo. Otra manera de narrar lo cotidiano. La gente y sus misterios

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viernes, 6 de diciembre de 2019

📚📸"Cuando el viajar es una gran aventura"


...existe un proverbio que dice; Si hubieras nacido para estar en el mismo lugar, te hubieran crecido raíces y no estos pies de gigantes.".

                                              Viajar lo cambia todo

 Nací en una casa grande, con un patio inmenso que se comunicaba con el de mis  vecinos. Matas de fruta por los alrededores y en lo que hoy es el pasillo, había un jardín donde mi madre sembraba el cilantro, la manzanilla,, el orégano  y unas que otras plantas medicinales que adoraba. Siempre estuve rodeado de hermanos y de gente que deambulaban por una razón u otra la casa. Entraban y salían muchachos de mi misma edad que tenían luz verde y mi madre trataba como si fueran de la familia, pero en realidad lo que buscaba era tenerme cerca y no en la calle. Así que lo lograba en parte. Como por esos tiempos era un poco problemático, no es que fuera malo, pero cuando vives en un barrio marginal, adoptas rápido las reglas del juego con las que creces. Así estás en el flow, en la onda y como a mi no me gustaba que me jodieran mucho, prefería estar entre los chicos duros.  La verdad que no recuerdo la Soledad por esos tiempos. Teníamos el río muy cerca, a una cuadra. En aquella época no había nada igual.  Aguas cristalina y una corriente muy  clara que surcaban hasta las piedras y  se convertía en un mar cuando crecía. La verdad que entre la escuela, los juegos callejeros, la música, los amores ingenuos  y el río, así transcurrió mi vida. Para mi ese lugar era mi Nueva York, el lugar soñado. No había otro. Y como nadie quiere salir de su zona de confort, me molestaba estar lejos de lo que llamaba mi centro.  Un día me dicen que tengo que pasar un mes y algo más en una escuela en el campo. Ya tu sabes, alejarme de mi mundo y a sabe dios donde. Al final tuve que ir. No podía negarme. Me fui con el dolor de mi alma. Y al regreso, no imaginé nunca que me iba a encontrar con lo mejor. Mi barrio era un lugar diferente, nuevo, las calles me parecían más estrechas y viejas, pero familiares. La gente, también había  cambiado mucho, tanto que podías saludar con una sonrisa de buen rollo hasta tus enemigo. Estos eran también mi gente, no otra. El barrio estaba más relajado y hasta más alegre. Nunca he olvidado esa sensación tan extraña. Si que lo era. Imagínense, te alejas por unos días. Llegas a un lugar nuevo que no sabes lo que te vas a encontrar. Al principio te emocionas, pero por dentro sientes como una cosquillita que no puedes controlar. Un poquito de respeto. Es normal el instinto de conservación que nos avisa siempre del peligro.  Esa pantera nunca duerme, está alerta cuando desconoce el camino.  Aunque más tarde se relaja cuando comienzas a explorarlo todo, a eso no hay quien se resista.  Cuando comienzas a saborear  el momento de eso que para ti era extraño,, cuando comienza en realidad el disfrute, lo abandonas, porque tienes que regresar de nuevo a tu mundo. Es la mente que se abre y tus propio sentido te engañan, por no decir que te traicionan...Al menos a la llegada. Así es que comienzan el viaje en el interior. Parece un poco extraño verdad? Pero es así, despierta a las sensaciones dormidas. Yo desde ese mismo instante que salí, no he parado de moverme. Voy siempre de un lugar para otro, me gusta estar en ese vai ven. Aún hoy lo hago cuando voy a mi país, no es que quiera descubrir nada.. Son ya tantos los sitios, que por un momento me olvido de que va todo esto de viajar y solo lo hago. En ocasiones en el dia.. Claro, que hasta pienso que es el sabor del regreso lo que busco.  Pero saber que todo cambia a medida que te vas moviendo hacia adelante,  es la vida, 

  “Viajar es perder de vista todo lo que nos resulta familiar y cómodo de nuestra casa y de los  amigos. Estás todo el tiempo en ese desequilibrio. Porque nada es tuyo, excepto lo más esencial: el aire, las horas de descanso, los sueños, el mar, el cielo; , aquellas cosas que tienden hacia lo eterno o hacia lo que imaginamos como tal”. –así dijo alguien.
Viajar lo cambia todo mi gente  y abre el camino de una vez. Te conecta con el espíritu viajero que vive en nosotros. Imagínate tu eso de multiplicar lugares. Viajar a otras estaciones, a otros sabores. Otras costumbres. Están los que viajan por placer ya sabes, por desconectar del mundo y dejar detrás las preocupaciones. Esos son la mayoría y están los que suman lugares como cosas. Y están los otros.  De estos les hablo. Los atrevidos. Esos que desafían a la rutina, los que huyen de días normales,.Los que le hablan al camino  y  rompen las reglas. Su objetivo no es cambiar de lugar, es todo al revés. Estar en el mismo aunque el sitio sea diferente, porque disfrutan el sentirse lo más libres y cómodos posibles con lo que se encuentran al azar en  ese espacio que desconocen. Pero se viaja como todos sabemos de muchas otras formas. Se viaja con el oído.  Las diferentes lenguas aún en un mismo país  Eso me pasó en España.  Grecia aún conserva la música  y los instrumentos de miles de años atrás. Los diferentes acentos, el slang o lenguaje de la calle. La duda, la mala vida, el dolor y el sentimiento que lo canta. Se viaja por supuesto, con el sabor.

  Degustar paladares es mi preferido y no es que sea un sibarita. A lo bueno, no se le hace asco. Sentir que el sabor entra también por el olfato. Provoca al estómago. Porque lo único que quieres es probar todo lo que te entra por la nariz y los ojos. Ya tu sabes, eso siempre teniendo en cuenta tu presupuesto, lo bueno se encuentra barato. Pero como para gusto se hicieron los colores, cuando viajas, viajas... Que no se diga lo contrario. Los ojos, son los que más se unen a la fiesta. Estos lo dibujan todo. Rostros diferentes, redondos y ovalados. Algunos perfectos, como en una de esas acuarela de Gauguin, otros raros,  y pretenciosos, pero naturales como lo son nuestros rostros.
.....Cuando lees  viajas en el tiempo y no quieres que nadie te interrumpa. Abajo esos intruso  egocéntricos que aparecen como ladillas  cuando menos los esperas y te roban la atención.


🕺🏾....Como negarse a ese movimiento de translación de la memoria en esa danza de los sentidos. Leer. Eso es viajar. Flotar. sobrevivir....Eso, las cosas por su nombre. Toma un libro, la mochila y móntate una vez en un avión  o un coche, si es viejo es mejor. No te montes en un Lamborghini que puedes caer en otras galaxias y es mucho más recomendable si comienzas en el kilómetro cero y un libro viejo. Ve despacio. Sin prisas. Si puedes perder el rumbo, mejor. Atrévete a llegar a espacios y lugares que no conoces. Disfruta de la calma.


  Coje un libro, inténtalo, quien sabe si un día te lleva al país de las maravillas  o a alguna isla del terroso perdida. Anda sube y déjate llevar. Pero sobre todo no dejes que se apague esa vibración. Viaja. Ese tic tac en el corazón, cura. Ya tu sabes. Imagínate alguna vez, lejos. Libre de todo. Perdido. . Viajar desintoxica. Viajar es eso, a donde quiera que vaya. Así sea un lugar bien conocido,...es....cambiar de aire y recargar las baterías..Porque cuando esto ocurre ya nada será igual al regreso...Las cosas pierden su sabor insípido, se llenan de colores, de sabores nuevo, de vida y así viajan de un lado a otro como tu y como yo,...a la par  del tiempo.



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2 comentarios:

  1. Viajar es una experiencia que enriquece nuestro ser

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  2. 🌍...como dice un amigo, viajar no es bueno, ni malo, es como respirar...jejeje...un abrazo...gracias por tu comentario...eso es enriquece, libera, reconforta, relaja, cambia los puntos de vistas...ayuda con el crecimiento personal...seguro...✈✈✈

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